RECONNECT - Maisey Rika

jueves, 3 de noviembre de 2011

ESCÉPTICOS (EITB) 02 - ¿A TI TE FUNCIONA?

¿MEDICINAS ALTERNATIVAS - TERAPIAS COMPLEMENTARIAS?


http://www.eitb.tv/es/#/video/1182164283001

LA TIERRA VISTA DESDE EL CIELO - BIODIVERSIDAD 1

FANTÁSTICA SERIE DOCUMENTAL


Vista desde el cielo, la Tierra no nos pertenece a nosotros/as, la compartimos con todos los seres vivos. Todo está vivo y todo está conectado; pero ¿por qué esta serie? porque en 30 años hemos perdido casi el 30% de todo lo que vivía sobre la Tierra y es urgente actuar.




http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-tierra-vista-desde-el-cielo/tierra-vista-desde-cielo-biodiversidad-1/374426/

domingo, 30 de octubre de 2011

NUEVO ESPACIO PARA LA DIVULGACIÓN DE LA CIENCIA

http://ciencia.elcorreo.com/

ME GUSTARÍA QUE TUVIERA MÁS PRESENCIA DE MUJERES CIENTÍFICAS Y DIVULGADORAS

INQUIETUD ENTRE LOS/AS CIENTÍFICOS/AS POR EL FRENO A LAS CÉLULAS EMBRIONARIAS

La sentencia que bloquea una patente en la Unión Europea por "afectar a la dignidad humana" amenaza la investigación - Europa queda en desventaja ante EE UU

JAIME PRATS - Valencia - 30/10/2011

Los recelos éticos han vuelto a cruzarse en el camino de las células madre que se obtienen de los embriones humanos y que, para gran parte de la comunidad científica, representan una de las opciones terapéuticas más esperanzadoras para tratar en el futuro enfermedades hasta ahora incurables.
Los investigadores temen que la decisión reduzca la inversión
El fallo transmite "un sustrato intelectual muy retrógrado"
Pese al amplio consenso científico, la cuestión ética sigue pesando
La apelación de los ecologistas forma parte de su lucha contra las patentes
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dictaminado recientemente que no se puede patentar la investigación derivada del uso de las células embrionarias ya que "el respeto a la dignidad humana podría verse afectado". La sentencia ha hecho saltar las alarmas entre los investigadores de los centros europeos de medicina regenerativa. "Es una mala noticia y un absurdo", comenta Anna Veiga, directora del banco de líneas celulares del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona. "Entre un embrión y una célula madre embrionaria hay una distancia enorme".
Esta vez, los obstáculos no tienen su origen en Estados Unidos, donde los sectores religiosos cristianos más conservadores han hecho de su enfrentamiento a la investigación con células madre una extensión de la campaña que mantienen contra el aborto -una estrategia que también ha seguido el Vaticano-. Los escollos surgen en Europa, algunos de cuyos países (España, Reino Unido, Bélgica, Suecia) están a la vanguardia en lo que respecta a la normativa de manipulación de embriones humanos. Y, para añadir mayor complejidad, las trabas no parten de grupos conservadores sino de un recurso presentado por Greenpeace, como parte de su estrategia global en contra de las patentes en semillas, plantas o animales. "Nosotros no estamos en contra de la investigación, sino de la comercialización de cuerpo humano", aclaran desde la organización ecologista.
El origen del caso está en una patente registrada en 1997 por Oliver Brüstle, director del Instituto de Neurobiología Reconstructiva de la Universidad de Bonn (Alemania), relativa a la obtención de células progenitoras neuronales producidas a partir de células madre embrionarias humanas con la intención de tratar enfermedades neurológicas.
La materia prima de la medicina regenerativa son las células madre, en especial las embrionarias, por su capacidad de convertirse en otros tipos celulares (células de hígado, corazón, neuronas...). Los investigadores trabajan en descubrir las claves que permitan manipular estas células a voluntad para reparar órganos dañados o incluso crearlos en el laboratorio y sustituir a los lesionados.
El origen de estas células está en los embriones sobrantes de las clínicas de fecundación in vitro. De ellos se obtienen cultivos de células en estado de indiferenciación -conocidos como líneas celulares, hay más de 1.000 en el mundo- sobre los que los científicos desarrollan procedimientos para obtener cardiomiocitos, neuronas o hepatocitos. Brüstle trabajaba en métodos para convertir células embrionarias indiferenciadas en precursores de neuronas.
La legislación europea -la directiva sobre la Protección Jurídica de Invenciones Tecnológicas 98/44/CE- establece que no podrán ser patentadas "las invenciones cuya explotación comercial sea contraria al orden público o la moralidad". Y, entre ellas, alude explícitamente al "uso de embriones humanos con fines industriales o comerciales". Greenpeace reclamó la nulidad de la patente a la justicia alemana porque el trabajo de Brüstle se refería a procedimientos que parten de células madre de embriones humanos, lo que le planteó una duda al tribunal alemán. ¿Cómo se debe interpretar la expresión "embrión humano" de la directiva? ¿La prohibición de patentar es extensible al material biológico obtenido del embrión, como las células madre embrionarias?
La respuesta la dio el TJUE el pasado 18 de octubre. A su juicio, la intención de los legisladores europeos fue "impedir la posibilidad de patentar siempre que se pudiera considerar afectado el respeto por la dignidad humana", teniendo en cuenta que el concepto de embrión humano "debe considerarse en un sentido amplio".
La directiva alude a la imposibilidad de patentar para usos industriales o comerciales, pero no habla de usos científicos. Pese a ello, el uso de embriones humanos para investigación científica, "no puede distinguirse del uso comercial e industrial" y formaría parte del mismo paquete. De esta forma, la respuesta fue que las células de Brüstle no podían patentarse de acuerdo con la ley europea.
La reacción de los investigadores no se hizo esperar. La Sociedad Internacional para la Investigación en Células Madre (ISSCR en inglés) emitió un escrito el mismo día 18 en el que advirtió que la medida podría influir negativamente en el desarrollo de nuevas terapias. Además, recordó el amplio consenso científico existente en que la investigación en células madre embrionarias humanas es una de las parcelas más prometedoras de la biomedicina. Y subrayó que la protección de la propiedad intelectual es "crucial para el desarrollo de técnicas, medicamentos y procedimientos para un mejor conocimiento, detección y tratamiento de la enfermedad".
La imposibilidad de patentar productos o procesos derivados de células madre embrionarias "es una dificultad real a la hora de financiar estos trabajos, ya que la industria busca obtener un retorno a sus inversiones", apunta José Luis Rocha, secretario general de Calidad y Modernización de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía, una de las autonomías que más han apostado por la medicina regenerativa, junto a la catalana. Rocha pone el ejemplo de la insulina, una hormona humana. "Sin el estímulo de la patente, probablemente hubiera llegado más tarde a los enfermos".
Además, "si se frena la patente [de células embrionarias] en Europa pero no en Estados Unidos, la investigación en el continente quedaría en una situación de clara desventaja y perdería competitividad", añade.
"La terapia celular es un área de grandes perspectivas terapéuticas", insiste Laura González-Melero, presidenta y consejera delegada de Merck en España. "Una protección adecuada de la propiedad intelectual e industrial es un elemento esencial para incentivar la investigación, no solo en el caso de las farmacéuticas, sino en los centros de investigación, muchos de ellos públicos, y cuyo retorno de inversión se mide también por la obtención de patentes", comenta.
Otra consecuencia de la sentencia no menos importante es lo que Rocha denomina el "profundamente retrógrado sustrato intelectual" que ha inspirado al tribunal y su concepción de embrión en sentido amplio, en la línea de las tesis más conservadoras "que amplían el perímetro de condición humana a productos biológicos derivados". "Es un razonamiento absurdo", añade Anna Veiga, quien considera que el tribunal "se ha hecho un lío de conceptos". "No hablamos para nada de patentar un embrión, sino de los procedimientos de diferenciación", señala. "Entre un embrión y las células diferenciadas obtenidas éticamente hay una distancia enorme". De extenderse este concepto, se pondría en riesgo no solo la investigación en células madre, sino procesos relacionados con la fecundación in vitro, como la selección de embriones para esquivar enfermedades incurables, como advierte el propio Rocha. "Es todo bastante surrealista", sostiene Veiga.
En todo caso, como señala Rocha, la sentencia es, de momento, "un fallo individual de un caso concreto", que frena la patente, no la investigación, lo que "no deja de ser preocupante si sienta precedente". Si se extendiera esta doctrina, los investigadores europeos siempre tendrían la posibilidad de patentar los hallazgos en países donde no se plantearan estos problemas, como Estados Unidos, por ejemplo. Además, existen técnicas que permiten obtener material celular de los embriones sin destruirlo, si bien es cierto que la amplia mayoría de las líneas celulares se han obtenido a partir de embriones congelados de las clínicas de reproducción asistida.

LA NUEVA GRAN MÁQUINA DE LA FÍSICA NO DARÁ RODEOS

EXPERTOS DE TODO EL MUNDO DISEÑAN UN COLISIONADOR DE PARTÍCULAS LINEAL PARA
DESVELAR LOS GRANDES MISTERIOS DEL UNIVERSO

NUÑO DOMÍNGUEZ MADRID 30/10/2011 08:00
Los físicos se han cansado de dar rodeos. Durante el
último cuarto de siglo han utilizado máquinas circulares,
cada vez de mayor tamaño, con las que aclarar cómo
surgió el universo tras el Big Bang. Estas máquinas
redondas y kilométricas, donde giran partículas
subatómicas rozando la velocidad de la luz, han dado
hallazgos claves y aún se espera de ellas descubrimientos
dignos de un Nobel. Sin embargo, los físicos del mundo
lo tienen claro: la próxima gran máquina debe ser recta.

Uno de los componentes del futuro ILC.

Uno de los componentes del futuro ILC.

Los expertos denominan a este nuevo gran laboratorio acelerador de partículas lineal. Será el sucesor del Gran Colisionador de Hadrones de Ginebra, el LHC, campeón entre de campeones entre los aceleradores circulares.
400 físicos se reunieron en Granada para compartir diseños
Hace unas semanas, 400 físicos de 35 países se reunieron en Granada para compartir los avances en el diseño de la próxima gran máquina. Uno de los proyectos más avanzados es el International Linear Collider (ILC). Está compuesto por una recta de 31 kilómetros donde se hará chocar materia y antimateria en forma de electrones y positrones, idénticos pero de carga opuesta.
"Estamos proyectando el futuro", resume Alberto Ruiz, físico español que trabaja en LHC de Ginebra y uno de los organizadores del congreso de Granada. "Esperamos que el desarrollo de esta nueva máquina lleve hasta nueve años y que empiece a funcionar dentro de unos 15", señala.
Este gran laboratorio será el encargado de afinar los resultados del LHC cuando este quede en dique seco, no antes del final de esta década. Para entonces se espera que la física de partículas que explica el origen del universo haya dado un vuelco. O varios. El primero y más urgente será confirmar que existe el bosón de Higgs, una esquiva partícula elemental que explicaría por qué toda la materia que conocemos tiene masa. Es la última pieza que queda para confirmar el Modelo Estándar, la teoría más aceptada para explicar cómo se comportan los componentes más pequeños del átomo: quarks, gluones y bosones, en su mundo billones de veces más pequeño que un centímetro.
Uno de los más avanzados es el ILC, una recta de 31 kilómetros
Otro vuelco, aún mayor, sería no encontrar el Higgs. "Sería igual o aún más interesante porque tendría que haber otro origen para la masa", opina Ruiz. Una de las posibilidades que pueden surgir sin Higgs es que se demuestre la supersimetría, es decir, que cada partícula elemental conocida (el modelo estándar tiene 16) tendría "un compañero supersimétrico" por descubrir. "El Higgs tendría un higgino; el fotón, un fotino...", explica Ruiz.
Para conquistar este territorio inexplorado de la física hace falta, primero, fuerza bruta, y después mucha maña. La primera la está poniendo el LHC, que es el Cristiano Ronaldo de la física de partículas. Hace chocar protones con una potencia a la que ninguna otra máquina ha llegado antes. A finales de 2012 habrá determinado si existe o no el bosón de Higgs. Será un momento clave, pero que traerá más preguntas que respuestas. Para responder la mayoría hará falta el ILC, que es, por su parte, el Andrés Iniesta de esta disciplina.
Los protones que chocan en el LHC no son partículas elementales, sino que se componen de piezas menores llamadas quarks y gluones. Como una bola de plástico que contiene otras bolas más pequeñas, cuando chocan los protones a velocidad punta la energía de cada una de esas bolas internas es sólo una fracción de la energía total. Así, aunque los protones choquen con la máxima energía de la que es capaz el LHC, 14 teraelectronvoltios, los impactos entre sus componentes serán mucho menores. Por si esto fuera poco, cascar protones hace que muchas de sus bolas internas sin interés científico salgan disparadas generando "ruido" y "suciedad" que pueden ocultar los eventos de interés.
Encontrar el 'higgs' es "igual o aún más interesante" que no hacerlo
Por eso, una vez el musculado LHC haya barrido el terreno en busca del higgs, llegará el momento de la precisión del ILC. Al hacer chocar electrones y positrones, partículas elementales e indivisibles, la máquina permitirá tomar fotos límpidas de las colisiones más interesantes. Así, "permitirá ver zonas de la materia más pequeñas y tomar medidas diez o cien veces mejores", señala Ruiz.
No hay competición posible entre las dos máquinas. El diseño del ILC se acoplará a si el LHC encuentra o no el higgs. Si se encuentra, el proyecto para construir el nuevo acelerador "se activaría casi de inmediato y Japón podría alojarlo", explica Juan Fuster, uno de los tres directores del Comité Internacional para el Diseño de Aceleradores Lineares. "No encontrarlo obligaría a retrasar cualquier decisión sobre la nueva máquina", explica.
El ILC será una obra faraónica. El proyecto obliga a cavar 72 kilómetros de túneles para generar una estructura de 450.000 metros cúbicos. En 2007, se estimó que su coste sería de unos 6.500 millones de dólares (5.000 millones de euros). A pesar de que aún no se ha aprobado su construcción, ya ha comenzado la carrera para alojarlo.
Japón es el gran candidato a alojar el nuevo acelerador
"Japón es, por el momento, el país que se ha tomado más en serio construirlo", explica Barry Barish, director del programa internacional de diseño del ILC. Barish dirige el trabajo de unos 2.000 expertos en 20 países que participan en el diseño técnico del ILC. Rusia, China y Suiza (sede del laboratorio europeo de física de partículas CERN) son también candidatos, según Barish, aunque este último está algo lastrado pues debe seguir operando (y pagando) el LHC.
El CERN, formado por 20 países europeos incluida España, también es responsable del Acelerador Lineal Compacto, o CLIC, alternativa al ILC. "CLIC tiene el potencial de alcanzar energías mayores", explica el físico Steinar Stapnes, líder del proyecto. "Sin embargo, la tecnología del ILC es más madura y lleva ventaja si lo que se busca es una puesta en marcha rápida", añade. Japón no tiene dudas. En Granada se presentó un plan para alojar el ILC en el seno de una montaña, algo que ya se ha hecho con centrales energéticas. "La comunidad científica, el Gobierno y el Parlamento quieren alojar el ILC en Japón", confirma Atsuto Suzuki, director del KEK, el laboratorio Japonés de Física de Partículas.
Por delante queda "casi todo por hacer y descubrir", resume Ruiz. Los expertos no entienden de qué está hecho el 95% del universo. Saben que un 20% es materia desconocida, por lo que la llaman "oscura". El resto es energía igual de misteriosa, un 75% de energía oscura. "Un colisionador lineal podrá extender de forma significativa la confirmación de los modelos actuales", dice Stapnes. "Pero más importante es que podremos tener las primeras imágenes más allá de esos modelos imperantes", concluye.